6 de agosto, Día del Ingeniero Agrónomo y del Médico Veterinario

 Ing. Agr. Roberto R. Casas

El 6 de agosto de cada año se celebra el día del Ingeniero Agrónomo y del Médico Veterinario en conmemoración del comienzo del dictado de las clases en 1883, en la primera institución de educación superior en ciencias agrarias del país: el Instituto Agronómico Veterinario “Santa Catalina”, situado en Lavallol, Provincia de Buenos Aires. Este instituto fue creado mediante ley 1424 del año 1881, durante el gobierno provincial del Dr. Dardo Rocha.

Un poco de historia

Parte de la estancia Santa Catalina, situada en Lavallol, Pcia. de Buenos Aires, fue vendida a los hermanos Juan y Guillermo Parish Robertson, dos escoceses dedicados al comercio exterior, para promover el establecimiento de compatriotas europeos en la campaña de Buenos Aires. Así en 1825 se radicó en Santa Catalina y otras dos estancias contiguas, un contingente de 220 escoceses con el fin de establecer una colonia que contaría con la garantía de la libertad de culto. Los colonos, se dedicaron básicamente a tareas agrícolas y de granja, especialmente a elaboración de alimentos lácteos como quesos y manteca, y la de frutas y hortalizas en forma de dulces y conservas. Al sobrevenir varias sequías intensas en la región y debido a la inestabilidad política de la época, los colonos se vieron obligados a dispersarse hacia el año 1830. Durante la etapa siguiente, la estancia Santa Catalina se destinó principalmente a la cría de ovinos de raza, bajo la propiedad de Guillermo Taylleur y luego Patricio Bookey, hasta la venta de las tierras al gobierno provincial.

A partir de 1860 el gobierno de la Provincia de Buenos Aires entiende la necesidad de implementar un plan para la enseñanza en temas agropecuarios por lo que en 1868, decide comprarle Santa Catalina al estanciero irlandés Patricio Bookey quien tenía la mayoría de los terrenos de la colonia escocesa. Por Ley del 30 de septiembre de 1868, dispuso la creación de un Instituto Agrícola, encomendando a la Sociedad Rural Argentina la elección de un lugar apropiado para tal fin.  Eduardo Olivera, primer agrónomo argentino egresado de la Escuela de Agricultura de Grignon (Francia), fue nombrado presidente de aquella institución agraria. Pero ese proyecto no llegó a ejecutarse, pues a causa de la epidemia de fiebre amarilla en Buenos Aires, se destinaron las instalaciones de Santa Catalina para dar refugio a los huérfanos del Colegio de la Merced y los asilados de la Casa Cuna.

Escuela Agronómica y Veterinaria de Santa Catalina

En el año 1881, durante el gobierno provincial del Dr. Dardo Rocha, se promulgó la Ley 1424, que diera origen al Instituto Agronómico Veterinario de Santa Catalina, designándose una Comisión Directiva del Haras y Escuela Agronómica y Veterinaria de Santa Catalina, presidida por el Dr. Mariano Demaría, para que se ocupara de su organización y dirección. Tenía como objetivo “aplicar los descubrimientos de la ciencia a las diversas ramas de la producción animal y vegetal, formar hombres expertos y observadores capaces de mejorar los procedimientos de la explotación del suelo”.

Fotografía del año 1882 en la que se observan a los fundadores de la Escuela de Agronomía y Veterinaria Santa Catalina, siendo ellos, Artemio Gramajo, Gustavo André, Ricardo Newton, Julio A. Roca, Antonino Cambaceres, Alberto Larroque, Martín Campos, Carlos Tombeur, Daniel Donovan, Mariano Demaría y Luis Guillón.

El cuerpo de profesores fue contratado en Bélgica y estaba compuesto por los siguientes profesionales: Gustavo André, Director General del establecimiento y profesor de Agronomía; Carlos Tombeur, Director Veterinario y profesor de Veterinaria; Carlos Lambert, Director del Haras y profesor de Veterinaria; Camilo Gillet, profesor de Agronomía; Desiderio Bernier profesor de Veterinaria. Julio Frommel, de nacionalidad francesa fue contratado como profesor de Química y Física.  

El plan de estudios estaba distribuido con arreglo a las dos categorías de alumnos que tenía el establecimiento, los que se abocaban a estudios propiamente científicos y a quienes se acordaba oportunamente título facultativo de veterinarios y agrónomos, y los que aspiraban a adquirir conocimientos prácticos en uno y otro ramo. Según el sistema adoptado dividiendo la enseñanza en dos categorías la provincia podría tener dentro de dos años cierto número de jóvenes con bastante práctica y suficientes conocimientos teóricos para ser empleados ventajosamente como mayordomos o encargados de establecimientos agrícolas, y dentro de cuatro años podría contar con otros perfectamente preparados a quienes quedaba reservada la dirección de la misma industria “el más alta escala”, según palabras del Dr. Demaría.

El 6 de agosto de 1883, comienzo de las clases en Santa Catalina

El 6 de agosto de 1883 se inauguró el Instituto Agronómico – Veterinario de Santa Catalina, contando con 16 alumnos internos. Las clases estaban organizadas desde el primero de marzo hasta fines de noviembre, época en que comenzaban los exámenes. Estas evaluaciones tenían una duración de 25 minutos con un régimen estricto ya que quienes obtenían malas calificaciones en forma reiterada no podía continuar la carrera. Las dos categorías de los cursos, duró apenas un año, ya que en 1884 desapareció la carrera corta, quedando únicamente los cursos de cuatro años para agronomía y veterinaria. Por ello, los alumnos volvieron a ser matriculados y se agregaron muchos más, llegando a ser 78 en total. El Instituto comenzó a aumentar su alumnado de manera considerable, llegando a 175 inscriptos en el año 1887. 

Fotografías de Santa Catalina, en 1883

El Instituto veía aumentado su alumnado de manera exponencial y la urgente necesidad de profesores fue evidente al poco tiempo. En septiembre de 1886 arribó el veterinario también recibido en Alfort (la más prestigiosa escuela de veterinaria de su tiempo) Eugenio Vermeersch y en marzo del año siguiente arribaron los ingenieros L. Garola, P. Lavenir y los veterinarios franceses, Víctor Even y Alejandro Tribout, ambos igualmente de la mencionada escuela de Alfort. El Instituto contó con una publicación propia que comenzó a editarse el 20 de agosto de 1886 destinada a artículos de interés zootécnico, veterinario y agronómico. Todos los años se festejaba el aniversario de la iniciación de los cursos. Cada 6 de agosto era celebrado con un banquete que era amenizado con música a cargo de alguna orquesta de aficionados.

El alto nivel académico alcanzado por los primeros grupos de egresados hizo que las autoridades de la provincia prestaran mayor atención a los estudios que se prestaban en Santa Catalina, por lo que el 4 de junio de 1889 se envió a la legislatura provincial un proyecto del poder ejecutivo que impulsaba la creación de una Facultad de Agronomía y Veterinaria sobre la base del Instituto Agronómico y Veterinario. Sin embargo, la provincia atravesaba una crisis financiera que impedía realizar cualquier inversión en Santa Catalina, por lo que se decidió el inmediato el traslado del Instituto a la ciudad de La Plata, elevándolo a la categoría de Facultad, cumpliendo con una ley sancionada el 12 de noviembre de 1889.

El 15 de noviembre de 1902, el ministro de Justicia e Instrucción Pública de la Nación, Doctor Juan Fernández, y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Doctor Marcelino Ugarte, firmaron un convenio por el que la Provincia le cedía a la Nación, en propiedad y a título gratuito, el establecimiento de Santa Catalina y el Observatorio Astronómico. El convenio, fue aprobado por la legislatura provincial el 23 de diciembre de 1903 y por el Poder Ejecutivo de la Nación el 31 de diciembre de 1904. El 12 de agosto del mismo año se firmó un convenio ad referéndum entre la Nación y la Provincia para la creación de la Universidad Nacional.

Día del Ingeniero Agrónomo y del Médico Veterinario

La Escuela “Santa Catalina” desde el 6 de agosto de 1883 se convirtió en el pilar de la enseñanza agropecuaria superior en la Argentina por lo cual esa fecha quedó establecida como el día del Ingeniero Agrónomo y del Médico Veterinario. Este día constituye una jornada destinada a reconocer la labor fundamental que ingenieros agrónomos y médicos veterinarios desempeñan en la mejora de la producción agropecuaria, la conservación de los recursos naturales y la promoción de la salud animal, contribuyendo significativamente al bienestar y desarrollo sostenible del país. En 1959, el 6 de agosto fue instituido como el “Día de la Enseñanza Agropecuaria”.

Deja una respuesta